La función de las emociones, el miedo a un león y por dónde empezar a regular

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¿Por qué es útil sentir miedo, ira, asco, sorpresa, culpa, vergüenza, alegría, orgullo, tristeza…?

El ser humano ha desarrollado un repertorio emocional durante milenios que, ante las demandas y amenazas del entorno, le resultó adaptativo desarrollar.
Sin entrar a profundizar en esta perspectiva evolutiva de la emoción, es interesante recordar que, durante milenios y milenios de evolución de los homínidos, la emoción ha tenido una función adaptativa

Para entender la función de la emoción, veamos un ejemplo, imaginando un hombre prehistórico y su relación con la emoción del miedo.

Nuestro señor prehistórico vive y se desplaza en zonas donde es común encontrar leones que, en ocasiones, pueden atacar.

Para nuestro protagonista, la emoción de miedo es profundamente útil. El miedo le recuerda lo que hace falta para sobrevivir.

El miedo le impulsará a: huir del león, luchar contra el león, prepararse para encontrarse un león (por ej., llevar un cuchillo o estudiar las zonas donde viven los leones), buscar una solución (no salir solo, ir armado, salir fuera solo en algunos momentos del día).

Si no sentía o ignoraba al miedo, tendría más probabilidad de ser atacado por un león.
Si se dejaba atrapar por el miedo por completo, no saldría de su cueva, no exploraría y, quizás, no podría acceder a alimento, relaciones sociales, recursos…

Así, nuestro hombre prehistórico ha sentido miedo. El miedo le ha llevado a tomar acción, ha movilizado recursos y, probablemente, después de hacerlo (armado, en compañía, y evitando zonas donde hay leones), ha dejado de sentir tanto miedo.

Este es el tipo de regulación emocional más básica que existe:

Identificar la emoción, escuchar lo que tiene que decir, y decidir cómo quiero responder a su mensaje...

La emoción es un mensajero.

Nosotros decidimos qué credibilidad y qué peso darle al mensaje.

Si no lo escuchamos, intentamos evitarle… Aparecerá en otro momento con más fuerza e intensidad.

Si nos dejamos secuestrar por el mensajero, podemos olvidar que hay otros mensajeros que están haciendo cola para darte otro mensaje.

Una correcta regulación emocional implica, para empezar, saber identificar aquella emoción que ha aparecido en mí, y preguntarnos por qué aparece y qué podemos hacer con ella

Identificar lo que sentimos es una parte importante del trabajo en psicoterapia. Juntos nos haremos preguntas que afinen la capacidad de identificar y regular tus emociones. Aquí te dejo ejemplos de preguntas que nos planteamos en consulta.

¿Qué siento? ¿Por qué creo que me siento así? ¿Qué utilidad puede tener esta emoción? ¿Qué puedo hacer para regular esta emoción? ¿En qué parte del cuerpo la siento? ¿Qué mensaje cognitivo aparece junto a mi emoción? ¿Le doy credibilidad?